No tan solo nosotros debemos entregar movimiento a la plaza sino que los propios vecinos pueden hacerlo, a través de ferias de las pulgas, obras de teatro de  niños o adultos, concursos o cualquier actividad individual o grupal que convoque al resto de la comunidad.

Ser parte de un barrio requiere vivirlo y también compartirlo, por lo que nosotros generamos un espacio para que los vecinos puedan sentir el valor y los diversos usos que se le puede dar a un lugar físico como la plaza.